En las últimas entradas ha habido varios bloggeros que han preguntado sobre mi respuesta a las tres preguntas de psicópata que os propuse, y hasta el momento no lo había hecho. Pero para que algunos contestasen, me tocó prometer que las respondería cuando acabase, y de paso os explicaría un poco el por qué de tanta muerte. Pues veamos.
De entrada diré que, al igual que la mayoría de vosotros, no soy capaz de dar un respuesta directa sin la más mínima duda.
Pregunta nº1: Esta es, seguramente, la pregunta que más me cuesta responder. Pensado fríamente, no plantea ningún problema. El mal menor, es decir, el 90kg-man (término felizmente acuñado por DF) se va a la vía. El problema es imaginarme arrojando al tío por la ventana. He de decir que seguramente lo haría, pero no puedo asegurarlo al 100%.
Pregunta nº2: en esta pregunta, de entrada habría dicho que cortaría la cuerda. Mi amigo ya está condenado, así que es absurdo que yo vaya detrás. No obstante, algunas experiencias me aseguran que no sería capaz. No he llegado a vivir una situación como la de huelladeperro, en la que mi amigo dependía de mí. Pero sí que he puesto en peligro mi vida (y en la montaña, además) por gente que no significaba prácticamente nada para mí, que acababa de conocer, y por la que no tendría que haberlo hecho. Así que he de decir que, mal que me pese, no creo que fuese capaz. Hablaría con él largo y tendido, todo el tiempo que pudiese aguantar. Trataría de recordar buenos momentos, echar unas risas, y llegado el momento, se acabó lo que se daba.
Pregunta nº3: Aquí la respuesta la tengo clara. No.
No soy capaz, sin embargo, de ver una diferencia entre la pregunta 1 y la 3. Huelladeperro propone que nos cuesta decidir en la primera porque nosotros vamos en el tren, e incoscientemente nos sentimos responsables de la muerte de los operarios. No estoy seguro de que sea así, aunque tiene sentido. Sin embargo, siendo médico, también debería intentar salvar cuantas más vidas mejor, y no me planteo extraer los órganos de alguien sano.
Precisamente por eso hice esta tanda de preguntas. Cuando, hace mucho tiempo (en un galaxia muy lejana) me dió por empezar un blog, planteé mi "problema" con la moral y el altruísmo(que como habréis podido comprobar, hoy por hoy no he conseguido recolver). Publiqué entradas sobre la bondad, los experimentos de Milgram (no apto para humanistas convencidos), el experimento de la prisión de Standford (otra del estilo), y sobre como se puede hacer sentir mal a unos pobres monos por comer unos apetitosos plátanos. Leyendo información para escribir estas entradas, encontré un estudio psicológico (que por cierto han eliminado de la página en la que lo leí) que planteaba preguntas de este estilo. Hace poco recordé más o menos cómo estaban formuladas, y traté de reproducirlas más o menos, al igual que el problema de "dos preguntas iguales con dos respuestas que en principio son diferentes". Y el resultado, pues lo tenéis a la vista.
He conseguido encontrar un artículo donde se plantean las preguntas originales, por si alguien quiere echarle un ojo.
A la vista de los exámenes que se acercan implacablemente, es probable que durante un tiempo el número de actualizaciones disminuya notablemente (aunque no garantizo nada, ya se sabe que cuando no se tiene tiempo es cuando más necesitamos perderlo...).
No obstante, gracias a todos por la enorme participación en el "proyecto trampa" ;)
Mostrando entradas con la etiqueta Moral. Mostrar todas las entradas
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lunes, 24 de agosto de 2009
domingo, 23 de agosto de 2009
La pregunta del millón
Bueno, pues se acabó la tanda de preguntas. Así que me toca confesar algo:
Lo cierto es que os he engañado un pelín en lo que al "objetivo" de estas preguntas se refiere.
El quid de la cuestión estaba en la primera y la tercera pregunta. La segunda, a parte de para despistar un pelín, sirve para demostrar (siempre desde una posición totalmente hipotética, así que demuestra más bien poco, pero bueno) que el instinto de supervivencia es capaz, cuando menos, de poner en jaque altruísmos y demás. Pero la verdad, me habéis salido más humanistas de lo que esperaba. Aquí nadie mata a nadie (a excepción de un par de nuevos psicópatas que me he alegrado de "descubrir", luego os llamo chicos ;) )
Pero a lo que íbamos (Buenas Noticias, aquí tienes tu explicación ;) )
A pesar de que muchos habéis argumentado que no tenéis capacidad de decisión en la primera y tercera pregunta, todos habéis coincidido en que la pregunta de los donantes era casi absurda. Sin embargo, con la primera no lo teníais tan claro. Incluso ha habido gente como Espérame en Siberia o John Oliver que han respondido que matarían al pasajero de más de 90kg, pero que obviamente no sacarían los órganos de la persona en la sala de espera. Bien.
Ahora la pregunta es...¿cuál es la diferencia entre ambas?¿Por qué la primera nos cuesta plantearla, y podemos dudar incluso durante un periodo relativamente largo, y en la tercera lo tenemos tan claro? Analizar ambas preguntas y ambos resultados...¿no son iguales?
Lo cierto es que os he engañado un pelín en lo que al "objetivo" de estas preguntas se refiere.
El quid de la cuestión estaba en la primera y la tercera pregunta. La segunda, a parte de para despistar un pelín, sirve para demostrar (siempre desde una posición totalmente hipotética, así que demuestra más bien poco, pero bueno) que el instinto de supervivencia es capaz, cuando menos, de poner en jaque altruísmos y demás. Pero la verdad, me habéis salido más humanistas de lo que esperaba. Aquí nadie mata a nadie (a excepción de un par de nuevos psicópatas que me he alegrado de "descubrir", luego os llamo chicos ;) )
Pero a lo que íbamos (Buenas Noticias, aquí tienes tu explicación ;) )
A pesar de que muchos habéis argumentado que no tenéis capacidad de decisión en la primera y tercera pregunta, todos habéis coincidido en que la pregunta de los donantes era casi absurda. Sin embargo, con la primera no lo teníais tan claro. Incluso ha habido gente como Espérame en Siberia o John Oliver que han respondido que matarían al pasajero de más de 90kg, pero que obviamente no sacarían los órganos de la persona en la sala de espera. Bien.
Ahora la pregunta es...¿cuál es la diferencia entre ambas?¿Por qué la primera nos cuesta plantearla, y podemos dudar incluso durante un periodo relativamente largo, y en la tercera lo tenemos tan claro? Analizar ambas preguntas y ambos resultados...¿no son iguales?
sábado, 22 de agosto de 2009
Pregunta nº3
Aquí va la siguiente:
Eres médico en un hospital, trabajas en un turno de noche, y debido a un accidente de coche te llegan cinco pacientes malheridos. Dos de ellos necesitan un trasplante de riñón, otro de pulmón, otro de corazón, y otro de hígado. En la sala de espera hay un paciente que está esperando porque se ha roto un dedo. Los cinco recién llegados no aguantarían suficiente tiempo como para recibir un trasplante de un donante externo. ¿Mataríais al hombre que se encuentra en la sala de espera para poder trasplantar sus órganos a los pacientes del accidente?
(Sí, lo sé. Otra vez matando gente. Pero eh...¿quién más os permite hacer esto sin ir a la cárcel?)
Eres médico en un hospital, trabajas en un turno de noche, y debido a un accidente de coche te llegan cinco pacientes malheridos. Dos de ellos necesitan un trasplante de riñón, otro de pulmón, otro de corazón, y otro de hígado. En la sala de espera hay un paciente que está esperando porque se ha roto un dedo. Los cinco recién llegados no aguantarían suficiente tiempo como para recibir un trasplante de un donante externo. ¿Mataríais al hombre que se encuentra en la sala de espera para poder trasplantar sus órganos a los pacientes del accidente?
(Sí, lo sé. Otra vez matando gente. Pero eh...¿quién más os permite hacer esto sin ir a la cárcel?)
jueves, 20 de agosto de 2009
Pregunta nº2
Esta vez voy a plantear una pregunta que se ha dado en algunas ocasiones. Como algunos sabréis, cuando se hace alpinismo o escalada se suele ir atado a un compañero, para que si uno de los dos resbala, no caiga directamente. El problema es que plantea situaciones peliagudas:
Te encuentras escalando una montaña con tu mejor amigo cuando una roca se desprende y tu amigo se precipita al vacío, arrastrándote a ti detrás. Antes de caer los dos, consigues agarrarte como buenamente puedes a una roca prácticamente al borde, pero tu amigo queda colgando de la cuerda. Eres el único que lleva un cuchillo encima. Puedes cortar la cuerda, pero conderías a tu amigo a una muerte segura. Si no, puedes mantenerte, pero no conseguirás subir su peso tal y como estáis colocados. ¿Cortas la cuerda?
De nuevo, seguramente sea imposible determinar la actuación de cada uno en esa situación, y tampoco lo pretendo. Sólo quiero saber qué haríais, hipotéticamente, si os ocurriese algo parecido.
Te encuentras escalando una montaña con tu mejor amigo cuando una roca se desprende y tu amigo se precipita al vacío, arrastrándote a ti detrás. Antes de caer los dos, consigues agarrarte como buenamente puedes a una roca prácticamente al borde, pero tu amigo queda colgando de la cuerda. Eres el único que lleva un cuchillo encima. Puedes cortar la cuerda, pero conderías a tu amigo a una muerte segura. Si no, puedes mantenerte, pero no conseguirás subir su peso tal y como estáis colocados. ¿Cortas la cuerda?
De nuevo, seguramente sea imposible determinar la actuación de cada uno en esa situación, y tampoco lo pretendo. Sólo quiero saber qué haríais, hipotéticamente, si os ocurriese algo parecido.
sábado, 15 de agosto de 2009
Pregunta nº1
Visto el follón que se montó con la última entrada, se me ha ocurrido que podía utilziar el blog para plantearos una serie preguntas (no tienen nada que ver con el tema anteror), a ver qué sale. Me gustaría que me dieses una respuesta de sí o no, y si os veis capaces, también el por qué. Y sobre todo, me gustaría que si vais a contestar a las preguntas intentéis que lo que habéis respondido en una pregunta no afecte a las demás respuestas. De todos modos, algo me dice que no habrá mucha gente que responda, por lo que pueda pasar :P
Bien, allá vamos.
Viajas en un tren con otros pasajeros cuando de pronto los frenos del aparato fallan, y el maquinista os comunica que, por el rozamiento con las vías, el tren tardará unos tres kilómetros en parar. El problema es que la estación en la que terminaba el trayecto está a tan sólo un kilómetro, y un poco más allá se encuentran cinco operarios arreglando la vía. Si el tren no se frena, los operarios no tendrán opción de escapar y serán atropellados. Sin embargo, el conductor también os dice que si se arrojase a una persona de unos 90kg hacia delante, sería posible frenar el tren a tiempo. En el tren hay un pasajero que pesa más de 90kg, el resto tienen un peso inferior, por lo que para frenar el tren habría que arrojar a dos personas (presumiblemente con un sorteo). Bien, ¿arrojarías a la persona de más de 90kg a la vía?
Edito:
Como dicen en el primer cometario, sí, hay otras opciones. Pero dar con ellas y luego prepararlas llevaría demasiado tiempo, y los operarios morirían de todos modos. (Ea, que se me escaquean los lectores :P)
Edito2: como ha habido un par de malos entendidos, quiero que quede claro que EL TREN NO ESTÁ EN PELIGRO EN NINGÚN MOMENTO. Tú no mueres en ninguno de los casos, así que el insitnto de supervivencia no influye.
(Sé que los datos y el problema son un tanto irreales, pero lo interesante aquí es el hecho de salvar a cinco personas a costa de una o no hacerlo)
Bien, allá vamos.
Viajas en un tren con otros pasajeros cuando de pronto los frenos del aparato fallan, y el maquinista os comunica que, por el rozamiento con las vías, el tren tardará unos tres kilómetros en parar. El problema es que la estación en la que terminaba el trayecto está a tan sólo un kilómetro, y un poco más allá se encuentran cinco operarios arreglando la vía. Si el tren no se frena, los operarios no tendrán opción de escapar y serán atropellados. Sin embargo, el conductor también os dice que si se arrojase a una persona de unos 90kg hacia delante, sería posible frenar el tren a tiempo. En el tren hay un pasajero que pesa más de 90kg, el resto tienen un peso inferior, por lo que para frenar el tren habría que arrojar a dos personas (presumiblemente con un sorteo). Bien, ¿arrojarías a la persona de más de 90kg a la vía?
Edito:
Como dicen en el primer cometario, sí, hay otras opciones. Pero dar con ellas y luego prepararlas llevaría demasiado tiempo, y los operarios morirían de todos modos. (Ea, que se me escaquean los lectores :P)
Edito2: como ha habido un par de malos entendidos, quiero que quede claro que EL TREN NO ESTÁ EN PELIGRO EN NINGÚN MOMENTO. Tú no mueres en ninguno de los casos, así que el insitnto de supervivencia no influye.
(Sé que los datos y el problema son un tanto irreales, pero lo interesante aquí es el hecho de salvar a cinco personas a costa de una o no hacerlo)
sábado, 13 de septiembre de 2008
Los monos y los plátanos.
Acabo de encontrar otra pista sobre el tema conciencia (siempre y cuando sigamos dejando a Dios de lado, todo se andará...).
De todos modos, he de advertir que esta vez el experimento fue hecho con monos y no con personas, pero precisamente eso lo convierte en algo extremadamente útil para ayudar a encontrar una "respuesta" al tema.
El asunto es como sigue:
Se metieron seis chimpancés en una jaula con una escalera, y se colgó un racimo de plátanos en el techo. Cada vez que uno de los monos intentaba subir a coger alguno de los plátanos, se les enchufaba a los animalejos con un chorro de agua helada. El proceso se repetía unas cuantas veces, hasta que cuando uno de los chimpancés intentaba coger un plátano, los otros le sacudían para disuadirle.
Llegados a este punto, se sacaba uno de los monos y se metía a otro distinto en la jaula. Resultó que cuando el nuevo inquilino iba tan tranquilamente a coger su plátano, los otros cinco chimpancés se le tiraba encima y le arreaban de nuevo. Rápidamente, el nuevo mono aprendía que esos plátanos no eran para comer.
Poco a poco, fueron cambiándose chimpacés de dentro de la jaula por otros que no habían participado en el experimento, hasta que no quedó ninguno de los que habían sido rociados con agua fría. Sin embargo, los chimpancés mantenían la costubre de apalear a quien intentase coger los plátanos del techo. Coger los plátanos del techo estaba mal.
(Más información en http://www.psicoactiva.com/curios/platanos_y_monos.htm)
Dando por hecho que los humanos venimos del mono (si hay algún creacionista, por favor, di algo!)...¿no os suena esto a las "normas sociales" que tan estrictamente mantenemos? A ver si es que nos echaron un poco de agua fría de pequeños...
De todos modos, he de advertir que esta vez el experimento fue hecho con monos y no con personas, pero precisamente eso lo convierte en algo extremadamente útil para ayudar a encontrar una "respuesta" al tema.
El asunto es como sigue:
Se metieron seis chimpancés en una jaula con una escalera, y se colgó un racimo de plátanos en el techo. Cada vez que uno de los monos intentaba subir a coger alguno de los plátanos, se les enchufaba a los animalejos con un chorro de agua helada. El proceso se repetía unas cuantas veces, hasta que cuando uno de los chimpancés intentaba coger un plátano, los otros le sacudían para disuadirle.
Llegados a este punto, se sacaba uno de los monos y se metía a otro distinto en la jaula. Resultó que cuando el nuevo inquilino iba tan tranquilamente a coger su plátano, los otros cinco chimpancés se le tiraba encima y le arreaban de nuevo. Rápidamente, el nuevo mono aprendía que esos plátanos no eran para comer.
Poco a poco, fueron cambiándose chimpacés de dentro de la jaula por otros que no habían participado en el experimento, hasta que no quedó ninguno de los que habían sido rociados con agua fría. Sin embargo, los chimpancés mantenían la costubre de apalear a quien intentase coger los plátanos del techo. Coger los plátanos del techo estaba mal.
(Más información en http://www.psicoactiva.com/curios/platanos_y_monos.htm)
Dando por hecho que los humanos venimos del mono (si hay algún creacionista, por favor, di algo!)...¿no os suena esto a las "normas sociales" que tan estrictamente mantenemos? A ver si es que nos echaron un poco de agua fría de pequeños...
miércoles, 3 de septiembre de 2008
...y ahora, Stanford.
Que conste que pensaba hacer una entrada de un tema totalmente distinto, pero sin querer me he topado con otra joyita, siguiendo con el tema que nos ocupa. Esta vez, "El Experimento de la Prisión de Stanford", llevado a cabo en 1971. Y os advierto de que este asusta casi más que el anterior.
El asunto en cuestión es parecido a "Los Experimentos de Milgram":
Se tomaron unos voluntarios, todos varones, y primeramente se les realizaron unos test psicológicos para descartar enfermedades mentales, problemas de agresividad y ese tipo de coss que están tan mal vistas hoy en día (y que esos test detectan a la perfección, como todo el mundo sabe). A cada uno de ellos se le hizo tirar una moneda. Sin ellos saberlo, se estaban repartiendo dos papeles: "preso" y "guardia". Después, se les dejó ir, y al tiempo, unos fingidos policías arrestaron a aquellos que habían salido como presos. No se les dijo de qué se les acusaba (obviamente, no habían hecho nada malo, esperemos), simplemente, se les llevó a una pequeña prisión construída para el experimento. Allí, los voluntarios que habían sido seleccionados como guardias esperaban al grupo de presos, y se les pidió que les matuviesen bajo control. Y hasta ahí la teoría del experimento.
Resultado: el experimento, que había sido planeado para que durase dos semanas, tuvo que ser suspendido al sexto día por problemas morales. Los guardias, desde su posición de poder, desarrollaron rápidamente conductas sádicas, torturando y humillando a los presos. Todo esto, sin necesidad aparente. Se les impidió lavarse, se les obligó a llevar un camisón e ir sin ropa interior, se les ató una cadena al pie y se creó una "sala privilegiada" donde aquellos que mostrasen mejor conducta (hubo un intento de fuga, y se repartieron palos pero bien) podían dormir mejor y comer cuando el resto lo tenía prohibido, eliminando así todo sentimiento de camaradería entre los presos.
(Si quereis más información, http://www.prisonexp.org/ es la página oficial del experimento. En inglés)
En lo que respecta a opinión personal, me remito a la entrada anterior. No falta decir nada, los resultados vuelven a hablar por si sólos...pero ¿por qué será que todos los experimentos que trastean con la naturaleza humana acaban de un modo parecido...?
El asunto en cuestión es parecido a "Los Experimentos de Milgram":
Se tomaron unos voluntarios, todos varones, y primeramente se les realizaron unos test psicológicos para descartar enfermedades mentales, problemas de agresividad y ese tipo de coss que están tan mal vistas hoy en día (y que esos test detectan a la perfección, como todo el mundo sabe). A cada uno de ellos se le hizo tirar una moneda. Sin ellos saberlo, se estaban repartiendo dos papeles: "preso" y "guardia". Después, se les dejó ir, y al tiempo, unos fingidos policías arrestaron a aquellos que habían salido como presos. No se les dijo de qué se les acusaba (obviamente, no habían hecho nada malo, esperemos), simplemente, se les llevó a una pequeña prisión construída para el experimento. Allí, los voluntarios que habían sido seleccionados como guardias esperaban al grupo de presos, y se les pidió que les matuviesen bajo control. Y hasta ahí la teoría del experimento.
Resultado: el experimento, que había sido planeado para que durase dos semanas, tuvo que ser suspendido al sexto día por problemas morales. Los guardias, desde su posición de poder, desarrollaron rápidamente conductas sádicas, torturando y humillando a los presos. Todo esto, sin necesidad aparente. Se les impidió lavarse, se les obligó a llevar un camisón e ir sin ropa interior, se les ató una cadena al pie y se creó una "sala privilegiada" donde aquellos que mostrasen mejor conducta (hubo un intento de fuga, y se repartieron palos pero bien) podían dormir mejor y comer cuando el resto lo tenía prohibido, eliminando así todo sentimiento de camaradería entre los presos.
(Si quereis más información, http://www.prisonexp.org/ es la página oficial del experimento. En inglés)
En lo que respecta a opinión personal, me remito a la entrada anterior. No falta decir nada, los resultados vuelven a hablar por si sólos...pero ¿por qué será que todos los experimentos que trastean con la naturaleza humana acaban de un modo parecido...?
domingo, 31 de agosto de 2008
Los experimentos de Milgram
Viendo que con la entrada anterior cada uno seguía en sus trece, he encontrado algo que puede "ayudar". Los experimentos de Milgram. Sabía de la existencia de estos experimentos, pero no cual era su nombre, asi que hasta que no los he encontrado en Internet no he podido colgarlo.
Básicamente, los experimentos de Milgram vienen a ser lo siguiente:
Tenemos tres sujetos, un examinador, una víctima, y un voluntario. En realidad, la víctima es un actor, y el verdadero objeto de estudio es el voluntario. Se le cuenta al susodicho voluntario que están haciendo un estudio sobre el aprendizaje con "estímulos negativos", es decir, a base de calambrazos. La víctima (recordemos que es un actor) se sienta tras una mampara en una silla eléctrica, se le conectan unos electrodos (todo falso, por supuesto), y el examinador y el voluntario se colocan al otro lado de la mampara. Una vez hecho esto, con un poco de parafernalia se simula que la víctima se ha equivocado, y se le ordena al voluntario que aplique una pequeña corriente como castigo. Se repite la operación, aumentando poco a poco la corriente cada vez que la víctima se equivoca. A medida que la corriente sube, la víctima simula espasmos, gritos de dolor, y esas cosas que se hacen cuando te chamuscas. Para haceros una idea, la corriente inicial era de 15 voltios, y llegan a alcanzarse los 300 (suficiente para dejar a un humano en coma, incluso matarle). Obviamente, el voluntario dudaba en algunos momentos sobre si seguir aplicando o no corriente, preguntaba el fin del experimento, o decía que "no se hacía responsable del resultado". El examinador se limitaba a insistir para que aplicase la corriente pertinente, y el proceso seguía. A grandes rasgos, eso es todo.
La sorpresa de Stanley Milgram, el psicólogo al cargo del experimento, fue mayúscula. Él esperaba que el porcentaje de voluntarios que aplicarían un voltaje alto sería prácticamente del 0%, excluyendo algún sádico que pasara por allí. Los resultados fueron algo distintos: aproximadamente el 65% de los voluntarios aplicaron el voltaje máximo (450 voltios, achicharramiento total) simplemente porque el examinador se lo pedía.
(Más información sobre el experimento en cuestión en http://es.wikipedia.org/wiki/Experimentos_de_Milgram)
Asi que me temo que eso de que en el fondo todos tenemos una conciencia...o está muy muy al fondo, o a Pepito Grillo sólo le cae bien el 35% de la gente.
Básicamente, los experimentos de Milgram vienen a ser lo siguiente:
Tenemos tres sujetos, un examinador, una víctima, y un voluntario. En realidad, la víctima es un actor, y el verdadero objeto de estudio es el voluntario. Se le cuenta al susodicho voluntario que están haciendo un estudio sobre el aprendizaje con "estímulos negativos", es decir, a base de calambrazos. La víctima (recordemos que es un actor) se sienta tras una mampara en una silla eléctrica, se le conectan unos electrodos (todo falso, por supuesto), y el examinador y el voluntario se colocan al otro lado de la mampara. Una vez hecho esto, con un poco de parafernalia se simula que la víctima se ha equivocado, y se le ordena al voluntario que aplique una pequeña corriente como castigo. Se repite la operación, aumentando poco a poco la corriente cada vez que la víctima se equivoca. A medida que la corriente sube, la víctima simula espasmos, gritos de dolor, y esas cosas que se hacen cuando te chamuscas. Para haceros una idea, la corriente inicial era de 15 voltios, y llegan a alcanzarse los 300 (suficiente para dejar a un humano en coma, incluso matarle). Obviamente, el voluntario dudaba en algunos momentos sobre si seguir aplicando o no corriente, preguntaba el fin del experimento, o decía que "no se hacía responsable del resultado". El examinador se limitaba a insistir para que aplicase la corriente pertinente, y el proceso seguía. A grandes rasgos, eso es todo.
La sorpresa de Stanley Milgram, el psicólogo al cargo del experimento, fue mayúscula. Él esperaba que el porcentaje de voluntarios que aplicarían un voltaje alto sería prácticamente del 0%, excluyendo algún sádico que pasara por allí. Los resultados fueron algo distintos: aproximadamente el 65% de los voluntarios aplicaron el voltaje máximo (450 voltios, achicharramiento total) simplemente porque el examinador se lo pedía.
(Más información sobre el experimento en cuestión en http://es.wikipedia.org/wiki/Experimentos_de_Milgram)
Asi que me temo que eso de que en el fondo todos tenemos una conciencia...o está muy muy al fondo, o a Pepito Grillo sólo le cae bien el 35% de la gente.
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